viernes, 15 de julio de 2016

Ídolos-estela de la Edad del Bronce en la Península Ibérica

Idolo de Lerilla (Casa de Cultura, C. Rodrigo).
El ídolo de Lerilla (Zamarra)

José I. Martín Benito

Los denominados “ídolos-estela” o “estelas-guijarro” de la Edad del Bronce, se reparten especialmente por el centro-oeste de la Península Ibérica, en particular por las provincias de Salamanca, Cáceres y Badajoz, así como por el territorio portugués. La mayor concentración de estas piezas se encuentra a un lado y otro de la Sierra de Gata. Este grupo estaría integrado por los siguientes hallazgos: en la vertiente septentrional por los ejemplares de Ciudad Rodrigo, Lerilla (Zamarra) y Agallas, mientras que en la vertiente meridional tenemos la pieza de Robledillo de Gata, los seis hallazgos de Hernán Pérez, El Cerezal I y II, Cambroncino y Riomalo de Abajo.  
Los ídolos-estela están fabricados sobre bloques de piedra, en ocasiones grandes cantos rodados, como el de Ciudad Rodrigo. Todos ellos representan una figura antropomorfa, esquematizada, donde el rostro viene determinado por una elipse u óvalo que encierra los ojos –dos puntos-, la nariz –un trazo simple y vertical- y la boca –línea horizontal. La cabeza se dibuja con líneas concéntricas, algunas veces, con trazos reticulares que simulan una especie de tocado. En ocasiones van líneas concéntricas, interpretadas por algunos autores como collares. 
Idolo de Ciudad Rodrigo (MAN, Madrid).
Todos los ídolos-estela poseen brazos y manos esquemáticos, que descansan, a veces, sobre el vientre. Algunos, como los de Hernán Pérez y el de Lerilla, llevan una franja horizontal, interpretada por ciertos autores como cinturón. Una pequeña parte de estos ídolos-estela llevan, además, representación de piernas esquemáticas, como los de Cambroncino, Ciudad Rodrigo y Riomalo.  

La pieza de Lerilla

Uno de los ídolos-estela del norte de la Sierra de Gata es el ejemplar procedentes del castro de Lerilla (Zamarra), hoy en la Casa Municipal de Cultura de Ciudad Rodrigo

La figura antropomorfa está realizada sobro un bolo de diabasa de forma apuntada, de unos 110 x 39 cm. La técnica de ejecución ha sido, en su mayor parte, el piqueteado, que ha dejado un surco en forma de “U”, con la excepción de los brazos y las manos, realizados mediante incisión profunda que ha dejado un curso en forma de “V”.

Dibujo del ídolo de Lerilla.

La representación humana se centra en la parte superior de la pieza, habiéndose dibujado la cara de forma acostumbrada. Sobre el rostro lleva una especie de tocado reticular, coronado, a su vez, por trazos lineales que lo contornean. Debajo del rostro, insinuando el cuello y parte superior del tronco, se han realizado dos líneas curvas concéntricas, similares a las del ídolo de Ciudad Rodrigo (Museo Arqueológico Nacional), si bien en el de Lerilla no se ha dibujado enteramente el tronco. Los brazos son muy pequeños y cortos, terminando en largas manos, todo ello muy esquemático. Hacia la base del tercio superior de la pieza se ha grabado una línea horizontal que recuerda a la de los ídolos de Hernández Pérez y de Salvatierra de Santiago (Cáceres), lo que se ha interpretado como un posible cinturón.


. Texto extraído de J. I. MARTÍN BENITO y J. C. MARTÍN BENITO: Prehistoria y Romanización de la Tierra de Ciudad Rodrigo. Salamanca 1994, pp. 105-109.

1 comentario:

amy stewart dijo...
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