viernes, 6 de mayo de 2016

Códices medievales leoneses

Manuscritos de la catedral y de San Isidoro de León

En mayo de 2010 presenté, junto con los procuradores Inmaculada Larrauri, Alfredo Villaverde y  Ángela Marqués, una iniciativa en las Cortes de Castilla y León destinada a la declaración BIC de los códices medievales de la Catedral  de la basílica de San Isidoro de León. En junio de ese año, las Cortes instaron a la Junta a declarar BIC los Códices. De los antecedentes de aquella propuesta entresaco el siguiente texto informativo:

Catedral de León
Antifonario mozárabe.
 El Antifonario mozárabe que se guarda en el Archivo de la Catedral de León es un códice manuscrito que contiene los cantos de las celebraciones de la Liturgia hispánica o mozárabe. Es el único texto completo de la liturgia musical mozárabe y está considerado una joya universal. El códice fue realizado en el monasterio leonés de San Cipriano del Condado en el año 1069 por el abad Totmundo y está dedicado al abad Ikila, que llegó a ser obispo de León. No obstante, reproduce directamente un manuscrito hispano-visigodo del año 672, durante le reinado del rey Wamba.

La Biblia mozárabe de la catedral de León fue compilada por el presbítero Vimara e iluminada por el diácono Juan en el año 920. Estaba compuesta de dos volúmenes, de los que sólo se conserva uno. Esta Biblia, la más antigua que se conserva, está considerada como una de las obras más importantes de la iconografía altomedieval hispánica. Los críticos de arte han subrayado la influencia de la Biblia mozárabe en las vanguardias artísticas del siglo XX y en concreto en la época cubista de Picasso y algunas de sus obras posteriores, tales como El Guernica o Las señoritas de Avignon.

El Libro de las Estampas, también conocido por El Libro de los Testamentos de los Reyes de León es un cartulario redactado en tiempos del obispo Manrique de Lara (1181-1205), durante le reinado de Alfonso IX de León. Recoge las donaciones de siete reyes (Ordoño II, Ordoño III, Ramiro III, Bermudo II, Fernando I, Alfonso V y Alfonso VI) y una condesa a favor de la catedral de Santa María de Regla, presentando, al comienzo de cada grupo, su miniatura, donde aparece sobre un trono, en posición mayestática, con los atributos de poder (trono, manto, cetro y corona).
Orodoño III. Libro de las Estampas.

El Palimpsesto (así denominado por llevar dos escrituras, una sobrepuesta a la otra). Contiene cuatro quintas partes de la Lex Romana Wisigothorum, escrita en caracteres unciales del siglo VI y textos de la Biblia, en escritura semiuncial del siglo VII. La escritura sobrepuesta es del siglo X y ofrece la traducción latina de la Historia Eclesiástica de Eusebio con la continuación de Rufino.

La Nodicia de Kesos o Documento de Kesos es un códice escrito en lengua romance, datado entre los años 974 y 980. Se trata de uno de los textos más antiguos que pueden considerarse en la evolución de las lenguas románicas peninsulares. El documento fue utilizado por Ramón Menéndez Pidal en su obra Orígenes del español en 1926 para dar cuenta del estado de los romances peninsulares en el siglo X.
El texto en sí es una nota de carácter funcional: se trata del inventario de quesos que hizo el monje despensero en el Monasterio de los santos Justo y Pastor, en el pueblo de La Rozuela, muy cerca de León. Está escrito en la parte trasera de un documento de donación datado en el año 956. Estudios más recientes de J.M. Fernández Catón y otros proponen una datación ligeramente anterior, en torno a los años 974-975, debido a una referencia histórica contenida en el propio texto, concretamente la mención de una visita del rey Ramiro III. La mayor importancia de la Nodicia de Kesos reside en que es una anotación en un romance muy primitivo, y además fuera del encorsetado lenguaje jurídico de la época.

Códices de la Real Colegiata de San Isidoro

Biblia mozárabe de San Isidoro.
Biblia mozárabe. El Archivo Capitular de la Real Colegiata de San Isidoro guarda el Codex Biblicus Legionensis, una obra terminada en Valeránica el 19 de junio del año 960 por el miniaturista Florencio y el calígrafo Sancho. Se considera como muy probable que fuera donada por los reyes Fernando I y Sancha en 1037, una vez desaparecido el Monasterio de Valeránica. La Biblia Leonesa de San Isidoro, incluye todos los libros del Antiguo y Nuevo Testamento, comentados y profusamente iluminados. Está considerada como el manuscrito más significativo que nos ha llegado de esa época; e le atribuye el origen de una importante mutación en la miniatura mozárabe a mediados de siglo X, que se reflejaría posteriormente en los Beatos del segundo estilo pictórico.

Biblia románica de 1162. Fue escrita en el cenobio de San Isidoro siguiendo el modelo de la Biblia de 960. Repite las miniaturas e historias bíblicas de aquélla, acomodando al nuevo estilo edificios, ajuar, vestidos y armas, al igual que los colores y la calidad del dibujo.

Obras de Santo Martino. En estos dos códices escritos por Santo Martino se recoge la denominada "Concordia". Estos tratados, del siglo XII, estaban destinados a la edificación moral de los canónigos. La ornamentación es muy rica. Las miniaturas sobresalen por los colores y por la calidad del dibujo. La misma imagen con el retrato del autor es un ejemplo.

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