martes, 6 de septiembre de 2016

Un castro del Calcolítico en la Meseta del Duero

"El Pedroso" de Trabazos y sus grabados rupestres

Peñascales de "El Pedroso".
José I. Martín Benito

El castro de “El Pedroso” es un poblado fortificado que se remonta a la Edad del Cobre y que se localiza en el término de San Martín del Pedroso, municipio de Trabazos (Zamora); está limitado al oeste por el río Manzanas, próximo a la frontera portuguesa. Fue declarado Bien de Interés Cultural, en la categoría de zona arqueológica (BOE de 1 de agosto de 2009). El expediente para su declaración fue abierto el 24 de noviembre de 1980. 

El poblado se ubica en un cerro o inselberg granítico que destaca sobre la penillanura pizarrosa de la comarca de Aliste. El Pedroso es uno de los pocos poblados calcolíticos de la Meseta con defensas artificiales. El castro se defendió por una muralla de medio kilómetro de longitud, construida por bloques de granito dispuestos en hiladas, con un espesor que en algunos casos supera los tres metros. El lienzo externo del paramento está realizado con ortostatos de piedra de gran tamaño, con relleno de bloques de granito, “adosado a los grandes farallones rocosos, que se incorporan a la línea defensiva” (BOCYL, nº 42, de 3 de marzo de 2009). El sistema defensivo se refuerza con una puerta “en embudo”, entre dos grandes bastiones, mientras que en el punto más alto se detecta una gran torre circular englobada en la muralla, que pudo hacer las veces de torre de vigilancia. 

El área protegida por la muralla supera las 4 Has. Como se recoge en la descripción de la información pública sobre el expediente para la declaración BIC (BOCYL, de 3 de marzo de 2009): “El Pedroso es uno de los poblados fortificados con más relevancia de la Península en época calcolítica debido a la complejidad del sistema defensivo, a la estructura de sus áreas de habitación y a la disposición topográfica que presenta. A ello se une el haberse constituido en un importante foco de producción de industria lítica, especialmente puntas de flecha y hachas pulimentadas, documentadas con amplitud en la zona de habitación”. 

Grabados rupestres de "E Pedroso".
La excepcionalidad del yacimiento alistano radica en que en la falda del cerro existe un santuario de grabados rupestres. Este se localiza en un canchal de la ladera sureste, al que se accede por una grieta natural, que produce en su interior un espacio alargado, en forma de “L”. En sus paredes, de cerca de tres metros de altura hay cinco paneles con grabados de diversos motivos. Proliferan cazoletas, signos cruciformes, manos, retículas, puntos, así como representaciones humanas esquemáticas, con antropomorfos con los brazos en asa, ancoriformes o figuras en “phi” y hasta un posible idoliforme oculado[1].

La investigación realizada en este entorno, revela la existencia de dos momentos de ocupación: Neolítico final-Calcolítico, y Bronce Inicial. Todos los elementos descriptos convierten a El Pedroso en “un enclave de carácter protourbano de primer orden, comparable a otros núcleos peninsulares como Los Millares en Almería o Zambujal en Portugal. Los grabados, prácticamente únicos en la Edad del Cobre de la Meseta española, se encuentran sin ninguna protección y su acceso es totalmente libre. Ello ha provocado que en el interior del “santuario” hayan proliferado agresiones de época actual, habiéndose grabado en la roca fechas y nombres al lado o superpuestos a las insculturas prehistóricas. Por ello, para salvaguardar la integridad de dichos grabados, sería conveniente, la protección de los mismos, mediante la colocación de una verja en la grieta de acceso, como se ha hecho con varios abrigos rupestres con pintura esquemática. Al mismo tiempo, sería conveniente la puesta en valor del yacimiento arqueológico y su inserción dentro de la promoción turística de la comarca de Aliste.

[1] DELIBES DE CASTRO G. 1995): “Neolítico y Edad del Bronce”. En Historia de Zamora. Tomo I. De los orígenes al final del medievo, pp. 70.72 y 76-77. 

1 comentario:

Francisco Blanco dijo...

Muy interesante! Como todo lo que aquí se publica...Y ahora me viene a mente los restos de una necropolis que hay en Muga de Alba, donde se ven las dimensiones y formas de las tumbas por las tegulas aún espetadas en el suelo.Se cree que fue una zona minera, donde aún predominan los topónimos como, el horno, la mina...