Mostrando entradas con la etiqueta San Felices de los Gallegos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Felices de los Gallegos. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de enero de 2018

Hospitales históricos

CIUDAD RODRIGO Y SAN FELICES DE LOS GALLEGOS

José Ignacio Martín Benito

 

Fachada del Hospital de la Pasión (Ciudad Rodrigo).
Los últimos tiempos de la Edad Media fueron fecundos en cuanto a fundaciones benéficas en la diócesis. Sánchez Cabañas, al escribir su Historia civitatense en las primeras décadas del siglo XVII, afirma que antiguamente hubo tres hospitales: el de San Lázaro, extramuros, el de la catedral y el de Lerilla. Este último estaba entre el Campo de Carniceros y la Puerta del Sol. Como finalidad tenía la acogida de peregrinos, principalmente licenciados y estudiantes[1]. Muy posiblemente la iglesia de Santa Cruz contó también con un hospital. En el padrón de 1486 figura, tachado y en blanco, "el hospitalero de Santa Cruz" en la colación de San Vicente[2]. En cuanto al hospital de la catedral fue fundado a mediados del siglo XV por el Cabildo y se le conoció como Hospital de Santa María de la Catedral. El Cabildo aprovechó el solar de unas casas cercanas al templo catedralicio y ajustó en 1455 la obra de las tapias con Benito Sánchez y Pedro de Pedreros, vecinos de San Felices de los Gallegos y de Ciudad Rodrigo, respectivamente. Las obras seguían en ejecución hacia 1497, durante el pontificado de don Juan de Ortega. El hospital estaba destinado al cuidado de enfermos pobres, atendidos por los clérigos de la Catedral[3]. En tiempos de Cabañas debía de haber desaparecido, pues no lo incluye en los hospitales que existían en su época, primeras décadas del siglo XVII; sin embargo sí acertó a ver la inscripción de su fachada: "Haec est Domus Domini, refrigerium paupereum firmiter aedificata"[4].

La fundación del Hospital de la Pasión

Hospital de la Pasión. Interior.
Por esas mismas fechas se fundaba también el Hospital de la Pasión, junto a la muralla. La fundación data de 1479 y en ella intervinieron doce caballeros de la ciudad, reunidos en la iglesia de San Juan[5]. El 25 de mayo de 1492 los Reyes Católicos entregaron los solares de la antigua sinagoga de los judíos para que en ellos se construyera la iglesia y el Hospital:

"Don Fernando e doña Ysabel, [etc...] por fazer bien e merced a vos el cabildo e cofrades de la cofradia de la Pasion de la çibdad de Çibdad Rodrigo, acatando las obras pias e meritorias que por el dicho cavildo e cofrades de la dicha cofradia se an fecho e fazen de cada dia del serviçio de Dios nuestro señor segund la constituçion de vuestra regla ansi en acoger y proveer pobres e enfermos como en los sepultar e enterrar e otras muchas limosnas e obras pias e fasedes por que a nos es fecha relaçion que para acreçentar mas las dichas obras pias e meritorias el dicho cabildo e cofradia an mucho menester una casa para e yglesia en que se çelebren los divinos ofiçios e por la presente fazemos merced e limosna a la dicha cofradia e cofrades della de la Sinoga con su çerco e corrales que los judios e judias de la dicha Çiudad Rodrigo e aljama dellos tienen e an tenido e poseido fasta agora en la dicha çibdad con todas sus entradas e salidas e usos e costunbres e servidunbres para asi que fagades e se fagan en la dicha Sinoga una yglesia e ospital para la dicha cofradia e cabildo della que sea llamado e intitulado hospital de la Pasion de la qual dicha Sinoga e casa e çerco e corrales della sea agora e para sienpre jamas fazemos merced e limosna a vos el dicho cabildo e cofrades de la dicha cofradia de la Pasion de la dicha Çibdad Rodrigo e vos damos poder e facultad para que despues de pasado el termino del mes de julio primero que viene podades entrar e tomar la dicha casa Sinoga con el dicho çerco e corrales para que sea yglesia e ospital de la Pasion como dicho es. E por esta nuestra carta e por su traslado sygnado de escrivano publico rogamos e encargamos al reverendisimo padre obispo de la dicha Çibdad Rodrigo del nuestro consejo e mandamos al nuestro corregidor de la dicha çibdad e su lugarteniente e a cada uno e qualesquier dellos que agora son o fueren que con esta nuestra carta o con el dicho su traslado signado como dicho es fueren requeridos que despues de pasado el termino del fin del dicho mes de julio primero pongan en la posesion de la dicha casa de la dicha Sinoga o su çerco e corrales a vos el dicho cabildo e cofradia de la Pasion de la dicha Çibdad [...][6].

Capilla del Hospital de la Pasión (Ciudad Rodrigo).
Los fines benéficos del Hospital de la Pasión son, por consiguiente, parecidos a los de Santa María de la Catedral, si bien en aquella institución interviene como fundador el cabildo catedral y aquí lo hacen personas en su mayoría laicas. La Pasión contaba con una cofradía que se encargaba de la acogida y cuidado de los pobres y enfermos en el hospital, así como de hacerse cargo del entierro y darles cristiana sepultura. León X expidió una bula en favor del Hospital de la Pasión el 10 de marzo de 1519[7].

El Hospital de San Felices de los Gallegos


En la diócesis hubo otras instituciones benéficas. En San Felices de los Gallegos existía el Hospital de Roque Amador, junto a la ermita del mismo nombre. Toribio de Dios supone que, al menos, debía existir ya en el siglo XV[8]. Bajo la advocación de Nª Srª de Rocamador existieron en la Edad Media varias fundaciones ligadas a la hospitalidad de peregrinos. Rocamadour era una de las estaciones del Camino de Santiago en el departamento francés de Lot. J. Uría apunta que algunos monasterios franceses "tenían hospitales de peregrinos en tierra española", como en el caso de la villa burgalesa de Hornillos del Camino, que pasó a depender del monasterio enclavado en la misma villa de Nuestra Srª de Rocamador, dependiente a su vez de San Martín de Tulle, en la diócesis de Limoges. De este monasterio burgalés dependían, también, los hospitales de Mayorga (Valladolid) y Villalobos (Zamora)[9]; en Astorga[10] y Villalpando había también hospitales con este mismo nombre[11]. El hospital astorgano era regentado por la cofradía de Nª Srª de Rocamador, como en otros lugares, caso de Salamanca[12], lo que hace sospechar que en San Felices de los Gallegos debió existir también una cofradía que se ocupara de él.


[1] En 1590 se agregó al de la Pasión. M. Hernández Vegas, Ciudad Rodrigo. La catedral y la ciudad. T. I. (Salamanca 1935, 74 y nota 1).

[2] Mª F. García Casar, Fontes Iudaeorum Regni Castellae. El pasado judío de Ciudad Rodrigo. (Salamanca 1992, 84, doc XXVI/1). La iglesia, a decir de Hernández Vegas, había sido parroquia y después perteneció a los claustrales de Palomar. En 1517, cuando se cedió a doña Beatriz Pacheco para la fundación del convento de Santa Cruz, de religiosas agustinas, era de la catedral. Op. cit. (Salamanca 1935, 58).

[3] M. Hernández Vegas, Op. cit., I (Salamanca 1935, 243‑44).

[4] A. Sánchez Cabañas, Historia de la m. n. y m. l. ciudad de Ciudad Rodrigo (Ciudad Rodrigo 1861, 96).

[5] M. Hernández Vegas, Op. cit., I (Salamanca 1935, 243).

[6] Archivo Hospital de la Piedad. Merced que hicieron los señores Reies Catholicos Dn. Fernando y Dª Ysavel de la casa de la Sinagoga de los Judios, sitia donde se fundo la Yglesia del Hospital de la Passion.

[7] A. Sánchez Cabañas, Historia de la m. n. y m. l. ciudad de Ciudad Rodrigo (Ciudad Rodrigo 1861, 96‑7).

[8] Toribio de Dios, Historia de la villa de San Felices de los Gallegos (Valladolid 1940, 199).

[9] V. Uría, "La hospitalidad y el hospedaje", en L.Vázquez de Parga et alii, Las peregrinaciones a Santiago de Compostela, T. I. (Pamplona 1992, 302).

[10] En el caso de Astorga se documenta ya en 1310, pero todo hace pensar que existía ya en el siglo XII. A. Quintana Prieto, Hospitales astorganos. Beneficencia de la ciudad en la antigüedad. (Zamora 1993, 234‑43).

[11] L. Calvo Lozano, Historia de la villa de Villapando (Zamora 1981, 90‑92).

[12] J. Sánchez Herrero, Las Diócesis del Reino de León (León 1978, 469‑70). 



El texto está extraído de nuestra obra: "La Iglesia de Ciudad Rodrigo". Historia de las Diócesis españolas. Ávila, Salamanca y Ciudad Rodrigo. Coordinación T. Egido (Madrid 2005) 

http://historiadesdebenavente.blogspot.com.es/2016/01/mis-trabajos-complemento-mi-perfil.html

lunes, 9 de mayo de 2016

Ciudad Rodrigo y Zamora, por el Rey de Portugal


Consecuencias de la batalla de Montiel

José I. Martín Benito

Tras la Guerra Civil castellana y la decapitación de Pedro I en el castillo de Montiel en 1369, algunas ciudades no aceptaron como nuevo monarca a Enrique de Trastamara y reconocieron como rey a Fernando I de Portugal, descendiente directo de Sancho IV de Castilla. Entre estas estaban Ciudad Rodrigo, Zamora y Carmona. 

Decapitación de Pedro I en Montiel.
De Montiel partio el Rei Dom Hemrrique, e encaminhou para Sevilha, que ja tijnha tomada voz por elle, e dali mandou todallas gentes pera suas terras. Outro si foi çerto que Çidade Rodrigo, e Çamora, e Carmona, que damte estavom por el Rei Dom Pedro, nom quiriam tomar su voz, com alguuns outros logares[1].

La crónica portuguesa de D. Fernando, escrita por Fernão Lopes, refiere que las poblaciones que no quisieron obedecer a don Enrique escribieron al rey de Portugal para que entrara en Castilla, entregándole las villas y recibiéndolo por señor. La respuesta del monarca portugués no se hizo esperar y se dispuso a prestarles ayuda militar. Tan pronto como D. Fernando de Portugal entró en escena, los nobles partidarios del desaparecido don Pedro, tanto de Galicia como de Castilla, se pusieron de parte del rey portugués. Entre ellos estaba Alfonso, obispo de Ciudad Rodrigo, que entregó a Don Fernando los castillos de las villas episcopales de Hinojosa y Lumbrales. 
Fernando I, rey de Portugal.

E as çidades e villas que tomaron sua voz, forom estas, Carmona, Çamora, Çidade Rodrigo, Alcamtara, Vallença Dalcamtara; e mais de Galliza, a çidade de Tuj, Padrom, Arrocha, Acrunha, Salvaterra, Bayona, Alhariz, Millmanda, Arahujo, a çidade Dourense, a villa de Ribadavia, e Lugo, a çidade de Samtiago, que se deu mais tarde, e com çertas comdiçoões. E assi como estes logares se derom a elRei Dom Fernamdo, assi se veherom logo pera com suas gentes todollos fidallgos e cavalleiros que eram da parte delRei Dom Pedro, assi de Galliza come de Castella, afora aquelles que estavom nos lugares que tomarom voz por Purtugal; e os nomes dalguuns delles som estes: Dom Affonso, bispo de Çidade Rodrigo, que deu a el Rei os catellos da Feolhosa e de Lumbrales...”[2]
D Fernando envío a Ciudad Rodrigo, guardada por Alfonso Gómez de Silva, a varios caballeros portugueses, entre ellos Gomez Lorenzo de Avellar, que salieron de Lisboa en el mes de abril junto con doscientas lanzas:

Gomez Louremço do Avellaar, e Gomçallo Vaasquez Dazevedo, e Gomçallo Gomez da Sillva, e Joham Gomçallvez Teixeira, e outros forom emviados en companha do Dito Gomez Loruenço a Çidade Rodrigo.”[3]
Panorámica de Ciudad Rodrigo (Turismodeciudadrodrigo.com)
Gómez Lorenzo, después de llegar a la ciudad, corrió la tierra de alrededor y tomó San Felices de los Gallegos, Barruecopardo, Hinojosa y Cerralbo. En San Felices dejó una guarnición de 24 jinetes al mando de Juan Rodríguez de Portocarrero. Los de Ledesma, partidarios de Enrique II, intentaron inútilmente recuperar San Felices en una ataque con ochenta de a caballo, pero fueron derrotados.

“El Rei Dom Fernamdo, como ouvistes, quando tornou da hida de Guimaraaens, mandou seus fromteiros aos logares que por el tijnham voz, ante os quaaues, hordenou de mandar Gomez Louremço do Avelaal a Çidade Rodrigo, e que se vehesse Affonsso Gomez de Sillva, que ante desto alla estava; e forom em sua companha Affonsso Furtado, e Estevan Vaasquez Philipe, e Joham Rodriguez Porto Carreiro, e outros boons que ja dissemos, ataa duzemtas lamças; e mandoulhe elRei fazer huma muj fremosa bamdeira de suas armas, que levarom quamdo partirom de Lixboa, que era no mes dabril. Gomez Lourenço chegou a çidade, e depois que foi desessego, correo a terra darredor, e filhou estes logares, a saber: Sam Fellizes dos Gallegos, e o Reco pardo, e a Feolhosa, e Çarralvo; e pos por fromteiro em Sam Fellizes Joham Rodriguez Porto Carreiro com vijmte e quatro de cavallo. Joham Rodriguez estamdo no logar, veo sobrelle o comçelho de Ledesma, que eram bem oiteemta de cavallo, e Joham Rodriguez sahio da villa e pelleiou com elles, e forom veemçidos os de Ledesma, matamdo e premdemdo mujtos delles, e issso mesmo dos homeens de pee que ainda vijnham aa lomgua, e foi esta pellia mujto soada, porque os poucos vêêçerom mujtos.”[4]


[1] Crónica de D. Fernando, de Fernão Lopes, Capitulo XXIV. Porto 1990, pág. 73.
[2] Ibidem, capítulo XXV, pág. 75.
[3] Ibidem, capítulo XXXVI, pág. 98.
[4] Ibidem, capítulo XXXIX, pág. 103.