Mostrando entradas con la etiqueta escudo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta escudo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de agosto de 2018

Villalpando en 1645

UNA VILLA EN DECLIVE

José Ignacio Martín Benito
Puerta de San Andrés (siglo XV) y laguna. Fotografía de la segunda mitad del siglo XX.

¿Cómo era Villalpando hace casi 400 años? La respuesta nos la da Rodrigo Méndez Silva, un historiador, genealogista y geógrafo portugués, que fue cronista real de Felipe IV y que hacia 1634 inició su gran obra: Población General de España. Sus trofeos, blasones, y conquistas heroycas, descripciones agradables, grandezas notables, excelencias gloriosas, y sucesos memorables, con muchas y curiosas noticias. El libro se imprimió en Madrid en casa de Diego Díaz de la Carrera en 1645 y tuvo varias reediciones, entre ellas la de 1675, añadida y enmendada por el autor y publicada en Madrid por Roque Rico de Miranda, a costa de Juan Martín Merinero, que es la que nosotros hemos manejado. Méndez Silva es autor también del Catálogo real y genealógico de España, publicado también en Madrid en 1656.

Del actual territorio del norte de Zamora, el portugués describe las villas de Villalpando, Villalobos, Castrotorafe y Benavente.

Rodrigo Méndez Silva.
En cuanto a Villalpando, el escritor señala su ubicación en relación la ciudad de Toro, de la que distaba cinco leguas. Méndez Silva se quedaba corto, pues i la legua tenía 5,5 km, el total no llegaba a 30 km, cuando en línea recta la distancia se acerca a los 38 km y por carretera hay que recorrer 50 km. El resto de información parece que se ajustaba más a la realidad. El portugués señalaba que Villalpando estaba en un “alegre llano” y que era "abundante de pan, vino, caza y ganados”.

Villalpando estaba totalmente cercada de murallas, en las que se abrían cuatro puertas, con su pozo de agua cada una. Cuando escribe, la villa parece que había iniciado cierto declive. Contaba entonces con 400 vecinos, unos 1.600 habitantes, aproximadamente. Pero unos cincuenta años antes, finales del siglo XVI, Villapando había tenido cerca de 2.000 vecinos y “mucho trato y comercio”. Aquellos tiempos estaban pasados, pues ahora (1645) el comercio se había trasladado a otra villa cercana: Medina de Rioseco.

Los 400 vecinos villalpandinos se repartían en diez parroquias. Había también en la villa tres conventos de frailes y uno de monjas. Contaba también Villalpando con seis ermitas y un “buen Hospital”.

Rodrigo Méndez Silva se fija también en la plaza mayor: “hermosa y quadrada”. La villa estaba gobernada por un corregidor –representante del Condestable de Castilla, señor del lugar- dos alcaldes ordinarios, cuatro regidores y dos procuradores. El Condestable tenía en la villa un “suntuoso palacio”, del que hoy sólo quedan sus ruinas a la izquierda de la carrtera a Villamayor.

Población General de España, 1645
Describe también Méndez Silva el escudo de la villa: “hace por armas un escudo un sol, junto con las del Condestable de Castilla, su dueño, quinze escaques, siete deveros açules y blancos, ocho dorados”.

Era también Villalpando cabeza de jurisdicción, que se extendía a ocho lugares o aldeas. Por último hace referencia a que la villa fue poblada por Fernando II de León hacia 1170.

Villa de Villalpando

Capitulo CIV (fol. 39 v)

Esta Villalpando cinco leguas de Toro, en alegre llano, abundante de pan, vino, caças y ganados, por grandes partes: es cerca de muros, quatro puertas, con su poço de agua cada una. En tiempo de nuestros abuelos fue lugar de dos mil vezinos, mucho trato y comercio, que se passó à Medina de Rioseco, al presente serán quatrocientos, divididos en diez parroquias, tres Conventos de Frayles, uno de Monjas, seis Hermitas, buen Hospital, hermosa plaça, quadrada, fuera de quatro menores. Goviernanla Corregidor, dos Alcaldes Ordinarios, quatro Regidores, dos Procuradores, alcançando jurisdiccion de ocho lugares. Haze por armas un escudo un sol, junto con las del Condestable de Castilla su dueño, quinze escaques, siete deveros açules y blancos, ocho dorados. Aquí tienen estos señores suntuoso Palacio, y cada fuerte guarnecida de artilleria. Poblola el dicho Rey don Fernando Segundo de Leon, corriendo años 1170.

Prueva de lo referido

Don Alonso el Sabio, part. 4, cap. 8. el Arçobispo Don Rodrigo, vida de Fernando Segundo. Garibay, lib. 12. cap. 14. Ariz historia de Avila, part. 3. fol. 9. Rades, Coronica de Santiago, fol. 3.

También te puede interesar:

jueves, 23 de marzo de 2017

El escudo de Benavente (y 2)

Interpretación del escudo
 José Ignacio Martín Benito
Escudo de Benavente
[Continuamos con el informe sobre el escudo de Benavente, que elaboré junto a Juan Carlos de la Mata Guerra en diciembre de 2003].

Dos son las figuras que se disponen en el campo del escudo: un puente torreado en sus extremos y una imagen de Nuestra Señora con el Niño.

Respecto al puente, parece que Antonio Moya lo identifica con el de piedra levantado sobre la Madre Vieja del Órbigo a la salida de la población y del que únicamente queda un arco en nuestros días. Recordemos a Moya:

“Circundanla tres Rios, y por haver en ellos una Puente de Fabrica robusta, y costosa, la tomaron por Empressa sus Vecinos..."

Es este, seguramente, el mismo puente que quiere reproducir el sello del concejo en el siglo XIII. En cuanto a las dos torres, Moya escribe:

“... con dos Castillos à los extremos, que muestran la grandeza, valor, majestad, y fuerza de sus moradores...”

En cuanto al icono mariano, Moya estima que probablemente se deba a que los habitantes del lugar se encomendaron a la Virgen “en alguna tormenta de Agua copiosa.., ò porque tal vez los libertò esta Divina Señora de algun otro riesgo, que por aquella parte les amenazaba. 

Escudo de la vilal en la Casa Consistoria (siglo XIX).
El riesgo, conviene la historiografía local, al menos desde Ledo del Pozo, se debe al auxilio que la Virgen María prestó a los moradores del lugar en el cerco que el rey Orés de Mérida puso a la villa y en la consiguiente batalla del Mato o de Polvorosa. Esta tradición entronca con las leyendas marianas en las que los cristianos reciben el auxilio del cielo en sus luchas y batallas contra los musulmanes y de las que Covadonga es un claro y conocido ejemplo. Así lo ve, ya se ha dicho, José Ledo del Pozo, en su Historia de la nobilísima villa de Benavente:

“La Imágen de María Santísima con su Hijo Santísimo en los brazos, colocada sobre un puente entre dos castillos, es á primera vista una resplandeciente nota, que, llamando hacia á si la atención, la despide despues acompañada del asombro, dando mucho que entender estos jeroglíficos á los que saben construir sus espresiones. Una dicha obtenida con el socorro de la Virgen, habiendo favorecido á los Benaventanos para recuperar su Villa del poder de los moros, y un esfuerzo de la animosidad con que defendieron sus nobles vecinos por una multitud de picas enemigas la espugnacion de su pueblo, sosteniendo el ataque desde los castillos, y siguiéndoles despues hasta el puente, es toda la significación clara de esta historia espresiva. Las armas, que á otros servirían de estorbo, fueron á esta de impulso y arrimo para desbaratarlos hasta el puente, franco paso á un rio caudaloso, en ademas de quien quería consumir sus glorias las halló tan superiores, que no pudo mirar á ellas sin anegarse en las aguas”. 

Miniatura medieval. Batalla entre cristianos y musulmanes.
Así pues, la Virgen abría ayudado a los moradores en la defensa del lugar y, como una bíblica Judith, arrojaría piedras sobre los enemigos, que desbaratados huyeron más allá del puente, perseguido por los cristianos.
Imagen de la Virgen de la Vega, con el puente torreado (Santa María del Azogue, Benavente).

Mosaico de los ríos, obra de J. L. Coomonte (Interbenavente)

sábado, 18 de marzo de 2017

El escudo de Benavente (1)

Del sello del concejo a las armas de la villa

José I. Martín Benito

En diciembre de 2003, el Centro de Estudios Benaventanos "Ledo del Pozo" hizo entrega al Ayuntamiento de Benavente de un informe sobre el escudo de la ciudad, atendiendo a la petición de su alcalde, con el título: "Informe sobre el estudo de la ciudad de Benavente. Elaborado por el Centro de Estudios Benaventanos “Ledo del Pozo” (Confederación Española de Centros de Estudios Locales, Consejo Superior de Investigaciones Científicas 9 y firmado por José Ignacio Martín Benito y Juan Carlos de la Mata Guerra".

Hoy os dejo parte de este informe en este post.


Ignoramos el momento en el que la villa de Benavente adoptó su escudo de armas, cuyo campo lleva un puente entre dos castillos y, encima y en medio del puente una imagen de la Virgen con el Niño.  Sin embargo, todo parece indicar que este último elemento debió ser posterior, cuando menos al siglo XIII y que el puente debió formar parte de los emblemas usados por el concejo. Así, del siglo XIII data un sello de cera procedente del Archivo Diocesano de Astorga. El anverso representa una villa “situada en un altozano, al otro lado de un puente, con arquería y ornamentos de estilo gótico, que hay que pasar para iniciar el ascenso a la muralla de que está rodeada”[1].

En el siglo XVII el emblema heráldico está ya configurado. Rodrigo Méndez Silva, en su Población General de España (1645), al referirse a la villa de Benvente, escribe:

“Es su blason una puente, dos castillos, en media una Imagen de la Virgen Santísima”[2]. 
Rodrigo Méndez Silva.


Una nueva descripción del escudo de Benavente es la de Antonio de Moya, en su libro Armas, y Blasones con que se ilustran, y conocen los principales reinos, provincias, ciudades, y villas de España, y compendio instrumental e su historia compuesto en methodo alfabetico (Madrid, 1756)[3]: 

Blasones con que se ilustra la Villa de Benavente

“Un cha de camino se aparta de la Ciudad de Zamora la Villa de Benavente, la que por lo ameno, saludable, deleitoso, y templado que es su temperamento, huvieron de nombrarla en lo antiguo buena Venta: Circundanla tres Rios, y por haver en ellos una Puente de Fabrica robusta, y costosa, la tomaron por Empressa sus Vecinos, con dos Castillos à los extremos, que muestran la grandeza, valor, majestad, y fuerza de sus moradores, los que colocaron en medio de las dos Torres una imagen de Maria Santísima, à quien en alguna tormenta de Agua copiosa se encomendaron, ò porque tal vez los libertò esta Divina Señora de algun otro riesgo, que por aquella parte les amenazaba.

Don Fernando Segundo, Rey de Leon, mandò poblar esta Villa en el año de 1169, que se hallaba desierta con las Guerras continuas de los Moros: con Titulo de Ducado estuvo en Personas Reales, en su principio: despues hizo Conde de Benavente Don Enrique Quarto à Don Juan de Pimentel, en cuyos sucesores permanece”[4].

La referencia icónica la encontramos veinticinco años más tarde en la obra de Francisco Mariano Nipho, “Descripción natural, política, y económica de todos los pueblos de España. En constitución del Correo General, & formada con las noticias que sobre Agricultura, Artes y Comercio remiten los Corregidores, y demás Justicias de toda la Península, en cumplimiento de la Orden Circular del Supremo Consejo de Castilla” (Madrid 1771). El escritor y periodista, en su tomo IV, cuando aborda la descripción del Partido y jurisdicción de la villa de Benavente, lo hace insertando un grabado, de forma ovalada, rodeado de una guirnalda, a modo de lambrequines, y bajo el cual se lee: “Armas de la villa de Benavente”. En el centro del óvalo se reproduce un puente de dos ojos, bajo el cual corre un río. El puente está flanqueado por dos torres rematadas por torrecillas y en el centro del pretil va una imagen de la Virgen con el Niño.
Armas de Benavente (siglo XIX).
José Ledo del Pozo, en su Historia de la nobilísima villa de Benavente, se ocupa también del escudo, concretamente en el Libro III, capítulo VIII: “De las armas, privilegios y otras varias cosas dignas de atención en la villa de Benavente”. Escribe Ledo:

“La vivísima metáfora con que distinguió Usole á los escudos de armas llamándoles historias de piedra, en ninguna parte á la verdad, pueden tener representación mas expresiva, ni pueden manifestar mejor el elogio, que en esta Villa de Benavente, cuyas armas á un mismo tiempo son geroglíficos y hazañas. El escudo, sombra triunfante de la Virgen Santísima, un puente y dos castillos, en los que influye triunfos de luz y sangre, que en la piedra se hallan impresos, es un perpetuo monumento del valor, excelencia y mérito, que en todos tiempos han logrado sus moradores, como escriben Méndez de Silva y Dueñas Torío. La Imágen de María Santísima con su Hijo Santísimo en los brazos, colocada sobre un puente entre dos castillos, es á primera vista una resplandeciente nota, que, llamando hacia á si la atención, la despide despues acompañada del asombro, dando mucho que entender estos jeroglíficos á los que saben construir sus espresiones. Una dicha obtenida con el socorro de la Virgen, habiendo favorecido á los Benaventanos para recuperar su Villa del poder de los moros, y un esfuerzo de la animosidad con que defendieron sus nobles vecinos por una multitud de picas enemigas la espugnacion de su pueblo, sosteniendo el ataque desde los castillos, y siguiéndoles despues hasta el puente, es toda la significación clara de esta historia espresiva. Las armas, que á otros servirían de estorbo, fueron á esta de impulso y arrimo para desbaratarlos hasta el puente, franco paso á un rio caudaloso, en ademas de quien quería consumir sus glorias las halló tan superiores, que no pudo mirar á ellas sin anegarse en las aguas. Estos pues son los escudos de armas de la nobilísima Villa de Benavente, por donde podrán formar bien digno concepto de su grandeza aquellos pocos, que entienden bien el estilo lapidario, en que hablan los geroglíficos”.

[1] V. AGUADO SEISDEDOS, “Sello del concejo de Benavente”, nº 40 del catálogo de la exposición Más vale volando. Por el Condado de Benavente, Benavente 1998, pág. 40.
[2] R. MÉNDEZ SILVA, Población General de España. Madrid 1675, fol. 39.
[3] Nosotros manejamos la edición facsímil que hizo la Ed. París-Valencia, 1998.
[4] A. MOYA, Op. cit. pág. 56. Se confunde, no obstante el autor. Como es sabido, el condado de Benavente fue entregado a Juan Alfonso Pimentel por el rey Enrique III en 1398. 

jueves, 24 de noviembre de 2016

Benavente en 1645

"A diez leguas de Zamora... artillería, armas y belicosos instrumentos"

José I. Martín Benito


Rodrigo Méndez Silva.

Rodrigo Méndez Silva fue un historiador, genealogista y geógrafo portugués, cronista real de Felipe IV. Hacia 1634 inició su gran obra: Población General de España. Sus trofeos, blasones, y conquistas heroycas, descripciones agradables, grandezas notables, excelencias gloriosas, y sucesos memorables, con muchas y curiosas noticias. El libro se imprimió en Madrid en casa de Diego Díaz de la Carrera en 1645 y tuvo varias reediciones, entre ellas la de 1675, añadida y enmendada por el autor y publicada en Madrid por Roque Rico de Miranda, a costa de Juan Martín Merinero, que es la que nosotros hemos manejado. Méndez Silva es autor también del Catálogo real y genealógico de España, publicado también en Madrid en 1656. Del actual territorio del norte de Zamora, el portugués describe las villas de Villalpando, Villalobos, Castrotorafe y Benavente.

Villa de Benavente
Capitulo CII (fol. 39 r)

En tierra que llaman de Campos, está situada la villa de Benavente, diez leguas de Zamora, lugar alto, de saludable clima, y buen temperamento, ciñiendola tres rios, fertil de pan, vino, pesca, ganados, caças, aues, y frutas; con 700 vezinos, y Nobleza, diuididos en siete Parroquias, tres Conuentos de Frayles, otros tantos de Monjas, un Hospital: Adornala, Fortaleza, fábrica del Conde don Rodrigo Pimentel, guarnecida de artilleria, armas, y otros belicos instrumentos. Assimismo casa de recreo, apacible, amena, deleytosa, por varios jardines, huertas, frutales, arboledas, bosques, y fuentes, que puede competir à la de Campo en Madrid. Es su blason, vna puente, dos castillos, en medio vna Imagen de la Virgen Santisima. La fundacion (segun se colige de Garibay) fue de Griegos, y Celtas, años 276 antes del Nacimiento. Romanos parece impusieron Benavente, memoria de la que tenian en Pulla de Italia: pues años de humana Redencion 812 yà corria, quando Ores, Rey Moro, ò Gouernador de Merida la sitiò, à quien hizo retirar nuestro Rey don Alonso el Casto. Arruinaronla sin dexar señal, accidentes del tiempo, y pobló nueuamente el Rey don Fernando Segundo de León, año 1169. Gozó antiguamente titulo de Ducado, andando en personas Reales hasta que Enrique Tercero, le mudó à Condado en don Iuan Alonso Pimentel, Cauallero Portugues, de Ilustre sangre, y clarissima fidelidad, remunerando grandes, y muy calificadas seruicios.

Blasón de Benavente, 1853.
Prueva de los referido.

Garibay libr. 5 cap. 10. lib. 9 cap. 16. lib 12 cap. 14. El arçobispo de Toledo don Rodrigo en su General, vida de Fernando 2. Ariz Historia de Auila, par. 3 fol. 9. Alonso Sabio part. 4. capt. 8. Rades Coronica de Santiago fol. 3. Aro en su Nobiliario lib. 3. cap. 4.

Tomado de mi libro: "Cronistas y viajeros por el norte de Zamora".